
Los chatbots de IA difunden errores electorales antes de las elecciones intermedias del 3 de noviembre, ya que casi el 40 por ciento de sus respuestas a preguntas relacionadas con las elecciones contenía al menos un error factual, según un nuevo estudio de Forum AI difundido el 1 de noviembre de 2026. Los hallazgos llegan apenas dos días antes de que los estadounidenses voten en la primera elección federal en la que millones de votantes recurren activamente a herramientas de inteligencia artificial para informarse sobre política, y traen una advertencia directa: un plazo equivocado dado por un chatbot puede significar una boleta que nunca se cuenta.
Forum AI, una empresa emergente que evalúa la precisión y la fiabilidad de los modelos de IA, examinó ocho modelos y descubrió que las preguntas de logística —los detalles prácticos de cómo, cuándo y dónde votar— se respondían mal con más frecuencia que las preguntas sobre candidatos. Una encuesta independiente de la National Conference on Citizenship halló que dos de cada cinco estadounidenses han usado herramientas de IA para buscar información electoral, lo que significa que los errores no son un problema de nicho. Están directamente en el camino de los votantes comunes que intentan participar.
El estudio de Forum AI, difundido el 1 de noviembre de 2026, puso a prueba ocho modelos de IA con preguntas relacionadas con las elecciones antes de la votación federal del 3 de noviembre. Casi el 40 por ciento de las respuestas contenía al menos un error factual. Esa cifra general importa por dónde se concentraron los errores: no principalmente en opiniones sobre candidatos, sino en los datos prácticos que más necesitan los votantes, como plazos, procedimientos y detalles de elegibilidad.
Dos ejemplos difundidos del estudio muestran cuán concretos fueron los errores. Gemini de Google dio el 3 de noviembre como plazo para solicitar una boleta por correo en Pensilvania, cuando el plazo real era una semana antes, el 27 de octubre. Un votante que confiara en esa respuesta y esperara hasta el mismo día de la elección habría perdido la oportunidad por completo. Claude de Anthropic, por su parte, identificó mal las credenciales del representante de Carolina del Norte Don Davis, dando a los votantes información incorrecta sobre un miembro en funciones del Congreso que busca la reelección en una contienda muy seguida.
Junto a los hallazgos de Forum AI, otra línea de información examinó cómo los chatbots tratan afirmaciones ya desmentidas. A finales de octubre, verificadores de AFP desmintieron un video probablemente alterado con IA que pretendía mostrar a un exalumno del candidato al Senado de Texas James Talarico acusándolo de conducta sexual inapropiada. La acusación infundada tenía rasgos de una campaña de desinformación rusa, según la información difundida. Cuando el organismo de control de la desinformación NewsGuard interrogó a las herramientas, AI Overview de Google repitió la acusación, al igual que Gemini de Google y Copilot de Microsoft. NewsGuard afirmó en un estudio separado de 10 herramientas de IA que "los usuarios de chatbots de IA corren el riesgo de ser engañados por operaciones de influencia extranjera y otros actores malintencionados".
Hay un matiz importante en esa historia, y la información difundida lo deja claro. Una prueba posterior de AFP, realizada después de que la acusación fuera ampliamente desmentida, halló que las herramientas citaban a verificadores profesionales, lo que muestra que las respuestas de los chatbots pueden ser inconsistentes: mejoran cuando entran nuevos informes en sus sistemas, pero fallan en el periodo en que una afirmación falsa es más reciente y más dañina. Google dijo que el problema se resolvió cuando sus sistemas se actualizaron rápidamente para mostrar la información más reciente sobre el tema. Microsoft dijo que, a medida que se dispuso de más información, Copilot reflejó el contexto actualizado e identificó la afirmación como fabricada.
Las elecciones intermedias del 3 de noviembre de 2026 decidirán el control del Congreso, con los 435 escaños de la Cámara, 35 escaños del Senado y 36 gobernaciones en juego, y más de 50 millones de estadounidenses ya habían votado anticipadamente en la mañana del 31 de octubre, según un análisis de la Universidad de Florida difundido en los últimos días. Esa escala es parte de por qué los hallazgos sobre los chatbots importan ahora: la votación anticipada ya está en marcha, los plazos vencen día a día y los votantes preguntan a los chatbots cuestiones cuyas respuestas cambian según el estado, el condado y la fecha.
Tampoco es esta la primera advertencia sobre la IA y las elecciones. Un informe de la Universidad Estatal de Washington del 28 de octubre describió cómo los actores malintencionados pasaron de crear artículos engañosos dirigidos a personas a manipular la propia IA: inundar la web con inexactitudes y atacar los datos con los que se entrenan los chatbots, un proceso que los investigadores llaman envenenamiento algorítmico. El mismo informe citó una auditoría de NewsGuard que halló que los chatbots difundían falsedades el 35 por ciento de las veces, una tasa que casi se duplicó en apenas un año. Una prueba de estrés de 2024 citada en ese informe halló que el 61 por ciento de las respuestas de los chatbots a preguntas sobre votar con discapacidad tenía al menos un tipo de insuficiencia, con una de cada tres respuestas con información incorrecta, y que cada modelo probado por el Center for Democracy and Technology alucinó al menos una vez.
Las cifras del Pew Research Center citadas en el informe de Washington State subrayan la exposición: casi la mitad de los adultos estadounidenses usa chatbots de IA, y aproximadamente uno de cada cuatro los usa a diario, mientras que los resúmenes de IA suelen ser el primer resultado que ve un usuario de un motor de búsqueda. En septiembre, una auditoría separada de NewsGuard halló que sitios web partidistas que se presentan como noticias locales independientes —los llamados sitios "pink slime"— aparecían en el 48,2 por ciento de las respuestas de los chatbots relacionadas con las elecciones, y solo una de 168 respuestas identificaba un sitio citado como partidista. ChatGPT citó un sitio partidista en el 70,8 por ciento de sus respuestas en esa auditoría, seguido por Copilot y Perplexity con el 54,2 por ciento cada uno, Claude con el 50 por ciento, Gemini con el 41,7 por ciento, Meta AI con el 37,5 por ciento y Grok con el 29,2 por ciento.
Las empresas detrás de las herramientas, en otros contextos, han actuado para reforzar las protecciones. OpenAI anunció el 30 de octubre que las cuentas de adolescentes perderían el acceso a información práctica sobre armas incluso cuando una pregunta pareciera inofensiva, y que puede terminar un chat con cualquier usuario que insista en temas de violencia. Pero los hallazgos electorales se refieren a otro tipo de daño: respuestas seguras, específicas y erróneas sobre datos cívicos, entregadas sin la incertidumbre que un votante necesitaría para verificarlas.
La logística electoral no perdona de la misma manera que una trivia sobre candidatos. Equivocarse en la biografía de un candidato es embarazoso; equivocarse en un plazo puede privar del voto. Una boleta por correo solicitada demasiado tarde, un centro de votación visitado el día equivocado, una norma de identificación mal entendida: cada uno de estos errores puede convertir a un votante dispuesto en un no votante, y es posible que el votante nunca se entere de que el chatbot, y no el sistema, tuvo la culpa.
Por eso los investigadores trazan una línea clara entre los dos tipos de error del estudio de Forum AI. Las preguntas sobre candidatos pueden discutirse, verificarse en los sitios de campaña y debatirse en las noticias. Las preguntas de logística tienen una única respuesta correcta, fijada por una oficina electoral estatal o de condado, y caducan. El hallazgo del estudio de que las respuestas de logística fueron erróneas con más frecuencia que las de candidatos invierte, por tanto, la suposición reconfortante de que los chatbots son fiables en los "datos simples" y solo inestables en temas controvertidos. En los datos que más importan para la participación, fueron más débiles.
El ejemplo de Pensilvania ilustra el mecanismo. El 3 de noviembre es el propio día de la elección —una fecha que todo votante conoce—, por lo que una respuesta que lo nombra como plazo suena plausible, incluso autorizada. También es exactamente el tipo de error que un votante cansado, que hace una pregunta rápida desde el teléfono, tiene menos probabilidades de verificar. El plazo real, una semana antes, ya había vencido cuando se difundió el estudio. La brecha entre una respuesta plausible y una correcta es donde se pierden las boletas.
NewsGuard, el organismo de control de la desinformación cuyas pruebas llevaron a varias herramientas a repetir la acusación desmentida sobre Talarico, advirtió que "los usuarios de chatbots de IA corren el riesgo de ser engañados por operaciones de influencia extranjera y otros actores malintencionados". La advertencia enmarca el problema como una cuestión de vulnerabilidad y no de mera inexactitud: los chatbots no solo cometen errores, son una superficie que las operaciones de influencia organizadas pueden explotar, porque una afirmación falsa que llega a los datos de entrenamiento de un chatbot o a sus fuentes en vivo puede transformarse en una respuesta limpia y segura.
Google respondió que el asunto de Talarico se resolvió cuando sus sistemas se actualizaron rápidamente para mostrar la información más reciente sobre el tema. Microsoft dijo que, a medida que se dispuso de más información, Copilot reflejó el contexto actualizado e identificó la afirmación como fabricada. Ambas respuestas apuntan a la misma defensa: los sistemas se corrigen a sí mismos cuando la verificación de datos los alcanza. El contrapunto de los investigadores, implícito en las cifras de Forum AI, es que la corrección posterior no deshace las respuestas dadas entretanto, y en una elección el intervalo entre la aparición de una afirmación falsa y su desmentido es precisamente cuando los votantes están decidiendo.
Thessalia Merivaki, politóloga de la Universidad Estatal de Washington que ha estudiado el giro hacia las operaciones de influencia dirigidas a la IA, dijo que la intención detrás de esas operaciones es clara: "Está claro que la intención es influir en la opinión pública durante eventos críticos como las elecciones". También señaló que, si bien no se ha demostrado que estas operaciones hayan cambiado resultados electorales, plantean preguntas importantes sobre la magnitud del problema, una distinción que conviene mantener. Los hallazgos sobre los chatbots son evidencia de riesgo y exposición, no prueba de que algún resultado haya sido alterado.
En la información revisada para este artículo no se incluyó ninguna declaración directa de Forum AI más allá de los hallazgos del estudio, ni se informó de ninguna declaración de Anthropic sobre el error relativo a Don Davis. Este artículo no inventa citas de ninguna empresa ni investigador; cuando una empresa ha hablado, sus palabras se reproducen tal como fueron dadas.
Las elecciones intermedias son la primera elección federal en la que las herramientas de IA son una fuente masiva de información sobre votación, y el estudio de Forum AI sugiere que las herramientas aún no son lo bastante fiables para ese papel. Dos de cada cinco estadounidenses ya han usado herramientas de IA para buscar información electoral. Si casi el 40 por ciento de las respuestas electorales contiene un error, una gran parte de esos usuarios habrá recibido al menos un dato erróneo, y los errores con más probabilidades de afectar la participación son los relativos a plazos y procedimientos.
Los hallazgos también importan para la confianza. Los chatbots pueden ayudar a desmentir teorías conspirativas e informar a los votantes, y muchas de sus respuestas son correctas. Pero un sistema que acierta la mayoría de las veces y se equivoca con seguridad en un plazo enseña a los usuarios la lección equivocada: que una respuesta fluida es una respuesta fiable. Una vez establecida esa confianza, el error ocasional hace más daño que el que haría desde una fuente en la que el votante ya desconfía. La auditoría de NewsGuard sobre los sitios "pink slime" añade una segunda capa: incluso cuando un chatbot cita fuentes, los votantes rara vez se enteran de quién las financió, de modo que un sitio partidista puede llegar disfrazado de noticia local común.
También hay una cuestión democrática más amplia en juego. Las elecciones dependen de un conjunto compartido de datos —cuándo votar, dónde votar, qué cuenta— y los chatbots ahora median esos datos para millones de personas. Si esa mediación es sistemáticamente más ruidosa que las fuentes oficiales que reemplaza, el costo no es solo la confusión individual, sino una brecha creciente entre los votantes que verifican y los que no. El consejo de los investigadores, repetido en toda la información difundida, es deliberadamente poco tecnológico: consultar la fuente oficial.
El día de la elección es el martes 3 de noviembre de 2026. En los días restantes, los votantes que aún van a votar o planean votar en persona deben verificar cada detalle logístico —estado de registro, plazos de voto por correo, horarios de votación anticipada y centro de votación— en el sitio web de su oficina electoral estatal o de condado, o a través de Vote.gov, en lugar de confiar solo en la respuesta de un chatbot. La votación anticipada continúa en muchos estados durante el fin de semana, y los plazos que ya vencieron no pueden recuperarse con una respuesta corregida del chatbot más adelante.
Cabe esperar más estudios y respuestas de las empresas después de la elección, a medida que los investigadores comparen las respuestas de los chatbots dadas durante la campaña con el registro oficial, y que las empresas publiquen sus propias evaluaciones poselectorales. El patrón del caso Talarico —repetición inicial y luego corrección una vez que los verificadores publican— sugiere que las herramientas seguirán mejorando después de que se desmientan las afirmaciones, pero la tasa de error de Forum AI seguirá siendo el punto de referencia con el que se juzguen esas mejoras. Si la próxima auditoría sigue hallando que aproximadamente cuatro de cada diez respuestas electorales son erróneas, el argumento a favor de tratar a los chatbots como un punto de partida y no como una autoridad solo se fortalecerá.
Para los editores, los funcionarios electorales y las empresas de IA, la pregunta abierta es si la solución es técnica, editorial o regulatoria: una mejor fundamentación en datos electorales oficiales, señales de incertidumbre más claras en las respuestas, o normas que exijan que la información electoral provenga de oficinas oficiales. Ninguna de esas soluciones estará en vigor antes del martes. Hasta entonces, el consejo más seguro de esta historia es también el más simple: pregunte al chatbot si quiere, pero confírmelo con quienes organizan la elección.
Forum AI halló que casi el 40 por ciento de las respuestas de los chatbots a preguntas relacionadas con las elecciones contenía al menos un error factual, en ocho modelos probados antes de las elecciones intermedias del 3 de noviembre.
Los errores de logística fueron más comunes que los errores sobre candidatos en el estudio de Forum AI: plazos, procedimientos y detalles prácticos de votación erróneos, en lugar de opiniones sobre candidatos.
Gemini de Google dio el 3 de noviembre como plazo para solicitar la boleta por correo en Pensilvania; el plazo real era una semana antes. Un votante que confiara en esa respuesta habría perdido la oportunidad.
Sí, cuando NewsGuard los interrogó, AI Overview de Google, Gemini y Copilot de Microsoft repitieron una acusación infundada sobre el candidato al Senado de Texas que los verificadores de AFP habían desmentido como un video probablemente alterado con IA con rasgos de una campaña de desinformación rusa. Pruebas posteriores de AFP hallaron que las herramientas citaban a verificadores profesionales.
Los sitios web de las oficinas electorales estatales y de condado, y Vote.gov, son las fuentes autorizadas sobre registro, plazos, centros de votación y normas de votación. Los investigadores aconsejan confirmar cualquier respuesta de un chatbot sobre logística de votación con esas fuentes oficiales.
Cobertura relacionada: Opt-out del scraping de IA: Google, OpenAI, Microsoft y Anthropic respaldan una señal única; Cobertura de las elecciones intermedias de 2026 en EE. UU.; Noticias de tecnología.
Fuentes: información de Wisevoter / Kuwait Times (AFP) sobre el estudio de Forum AI, 1 de noviembre de 2026; auditorías de NewsGuard, septiembre de 2026; Universidad Estatal de Washington, 28 de octubre de 2026; verificación de datos de AFP, finales de octubre de 2026; declaraciones de Google y Microsoft según AFP.