
Los retiros voluntarios de Associated Press llegaron a las redacciones estadounidenses el lunes 2 de noviembre de 2026, cuando una de las organizaciones de noticias más antiguas e influyentes del mundo comunicó a sus periodistas en Estados Unidos que ofrece salidas voluntarias: la señal más clara hasta ahora de que la AP, fundada por periódicos a mediados del siglo XIX, ya no ve a los periódicos como su futuro.
Associated Press anunció que ofrece retiros voluntarios a un número no especificado de sus periodistas en Estados Unidos, como parte de una aceleración del alejamiento del periodismo de periódicos que sostuvo a la empresa durante más de 170 años. El News Media Guild, el sindicato que representa a los periodistas de AP, dijo que más de 120 de los afiliados que representa recibieron ofertas de retiro el lunes. La organización apuesta, en cambio, con más fuerza por el periodismo visual y por nuevos ingresos procedentes de empresas de radiodifusión, digitales y tecnológicas, incluidas firmas que desarrollan sistemas de inteligencia artificial.
Ese giro no se presenta desde la AP como un rescate. La editora ejecutiva y vicepresidenta sénior, Julie Pace, dijo en la entrevista de la propia AP que los cambios se hacen desde la fortaleza, no desde la angustia, y que la empresa actúa ahora porque su base de clientes ya ha cambiado. Las grandes empresas de periódicos, que en su día representaban la mayor parte de los ingresos de AP, ahora suponen solo el 10% de sus ingresos. En los últimos cuatro años, los ingresos procedentes de periódicos han caído un 25%, mientras que los ingresos procedentes de empresas tecnológicas han crecido un 200%.
El anuncio llegó el lunes, en una entrevista concedida por Pace, editora ejecutiva y vicepresidenta sénior de AP. La AP dijo que los retiros forman parte de una aceleración del alejamiento de su enfoque tradicional en los periódicos y el periodismo impreso. No dijo cuántos periodistas recibieron ofertas en total, ni cuántos espera que se marchen. La cifra del sindicato — más de 120 afiliados con ofertas el lunes — es el único dato concreto de plantilla hecho público hasta ahora, y la AP no comentó de inmediato esa estimación.
Associated Press nació a mediados del siglo XIX, creada por periódicos de Nueva York que buscaban compartir los costes de informar fuera de su territorio inmediato. Esa idea cooperativa — rivales que comparten el coste de recoger noticias — construyó una de las organizaciones de noticias más influyentes del mundo, y durante generaciones su negocio fue sencillo: los periódicos pagaban por el material de AP, y AP mantenía oficinas en cada estado para servirles.
Las cifras cuentan la historia de ese cambio. En los últimos cuatro años, los ingresos de AP procedentes de periódicos han caído un 25%. Gannett y McClatchy, dos de las mayores editoras de periódicos tradicionales de Estados Unidos, dejaron AP en 2024. En los últimos días, la empresa supo que Lee Enterprises — editora de periódicos como The Buffalo News, el St. Louis Post-Dispatch y el Richmond Times-Dispatch — busca una salida anticipada de un contrato que vence a finales de 2026. Pace dijo que el plan de retiros ya estaba en marcha antes de la noticia de Lee.
Lo confirmado es la forma de la oferta y la dirección del cambio. Se ofrecen retiros a periodistas en Estados Unidos; más de 120 afiliados recibieron ofertas el lunes, según el sindicato; el objetivo de reducción de plantilla mundial es inferior al 5%; y la empresa orienta recursos hacia el video, la cobertura de respuesta rápida, las secciones centradas en temas de interés conocido para los clientes y los productos de datos. La AP dice que sigue comprometida a mantener presencia en los 50 estados y a desplegar equipos de respuesta rápida en los que el personal contribuye a las grandes historias del día sin importar dónde esté basado.
El enfoque de Pace fue deliberadamente tranquilo. "No somos una empresa de periódicos y no lo hemos sido desde hace bastante tiempo", dijo en la entrevista, una frase que resume tanto los retiros como el giro más amplio en una sola oración. Sobre el momento elegido, añadió: "Tomamos la decisión a principios de este año de que necesitábamos ser más audaces en esta transformación", rechazando cualquier sugerencia de que la noticia de Lee Enterprises hubiera forzado la decisión.
La respuesta del sindicato tuvo otro tono, combinando confianza en el personal con una crítica aguda a la estrategia. Su comunicado elogió a los periodistas de AP como dispuestos y capaces de adaptarse, y luego acusó a la empresa de negarles formación y herramientas, de "deshacerse de personal experimentado" y de "coquetear con la inteligencia artificial" en lugar de promocionar el periodismo hecho por humanos como su fortaleza distintiva. La disputa sobre la negociación de la IA — el sindicato dice que AP ignoró una petición de la semana pasada para negociar sobre IA — añade una dimensión laboral formal a un desacuerdo que, de otro modo, se habría quedado en el plano de la estrategia.
La AP no es una empresa de noticias más. Como mayorista de noticias para otras empresas, su información sostiene la cobertura de periódicos, emisoras y medios digitales en Estados Unidos y en todo el mundo, y su operación de recuento electoral — que registró un aumento del 30% en clientes entre los ciclos de 2020 y 2024, con ABC, CBS, NBC y CNN incorporándose el año pasado — es una pieza de infraestructura democrática de la que dependen millones de espectadores sin ver jamás el nombre de AP. Una reestructuración en AP, por tanto, repercute mucho más allá de su propia redacción.
Ahí está también el riesgo. Si los retiros eliminan periodistas experimentados más rápido de lo que los equipos de video, datos y respuesta rápida pueden sustituir su conocimiento, la AP podría debilitar justo la reputación de noticias rápidas, precisas e imparciales que hace que sus datos sean valiosos para esos nuevos clientes. Pace abordó eso directamente, al decir que las nuevas fronteras comerciales no indican un debilitamiento de los estándares: "En todo caso, hace más importante que conservemos estos valores mientras hacemos la transición". El contraargumento del sindicato es que conservar esos valores exige mantener y formar a personas experimentadas, no pagarles para que se marchen.
Los próximos datos que hay que observar son concretos y comprobables. Primero, cuántos periodistas aceptan los retiros y si la AP anuncia después despidos o dice que el objetivo se cumplió de forma voluntaria. Segundo, si la AP responde a la petición de negociación sobre IA del sindicato y a su estimación de más de 120 ofertas, y si el sindicato intensifica la disputa. Tercero, si Lee Enterprises sale anticipadamente de su contrato con AP y si otros clientes de periódicos le siguen, lo que aceleraría la misma caída de ingresos que el giro pretende superar.
En el plano comercial, hay que observar las nuevas líneas de ingresos: si AP Intelligence consigue clientes financieros y publicitarios, si el acuerdo de datos electorales con Kalshi se amplía y si el producto directo al consumidor, apnews.com, hace crecer lo suficiente sus ingresos por publicidad y donaciones para tener peso. La AP también está probando nuevas formas de verificación, incluido el video, y expone más a sus periodistas en público para explicar cómo consiguieron determinadas historias. Pace sostuvo que la autenticidad genera credibilidad en un momento de desinformación generalizada: "Creo que esa autenticidad, y el hecho de que puedas asociar a una persona real que a menudo tiene mucha experiencia y mucha profundidad en sus temas, genera más credibilidad. Realmente estamos tratando de adoptarlo porque creo que es vital cuando hay tanta desinformación".
La AP dijo que ofrece retiros voluntarios a un número no especificado de sus periodistas en Estados Unidos, como parte de un giro desde el periodismo centrado en periódicos hacia el video, la cobertura de respuesta rápida y los productos de datos.
El News Media Guild dijo que más de 120 de los afiliados que representa recibieron ofertas el lunes. La AP no ha confirmado una cifra total ni ha comentado de inmediato la estimación del sindicato.
La editora ejecutiva Julie Pace dijo que no: "La AP no está en problemas. Estamos haciendo estos cambios desde una posición de fortaleza". La empresa señala un crecimiento del 200% en ingresos de empresas tecnológicas en cuatro años, mientras los ingresos de periódicos cayeron un 25%.
Depende de la aceptación, dijo Pace. El objetivo es reducir la plantilla mundial en menos del 5%, y si hay despidos dependerá de cuántas personas acepten las ofertas voluntarias.
Periodismo visual, equipos de respuesta rápida, secciones centradas en el interés de los clientes, licencias de datos a través de Snowflake Marketplace y AP Intelligence, acuerdos de IA como el arrendamiento de archivo a OpenAI en 2023 y el acuerdo con Google Gemini, datos electorales incluido el acuerdo con Kalshi, y el sitio directo al consumidor apnews.com.
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