
El Utah BYU Holy War cumplió todo lo que prometía el sábado por la noche, y Utah, número 4, salió del Rice-Eccles Stadium con una victoria 28-20 sobre BYU, número 8, que lo mantiene invicto y lo pone al mando de la carrera por el Big 12. Utah mejoró a 9-0 el 7 de noviembre de 2026, mientras BYU cayó a 7-2, y los Cougars vieron estrecharse su camino al College Football Playoff tras cuatro intercepciones de su quarterback. El ganador tomó la ventaja hacia el título del Big 12 y el lugar automático en el playoff.
Utah no pudo tener un mejor comienzo. En una serie inicial de tres jugadas y 75 yardas, Dampier corrió 22 yardas para un touchdown, y momentos después conectó con Braden Pegan en un pase de touchdown de 46 yardas. Con 4:29 jugados del primer cuarto el marcador era 14-0, y BYU parecía aturdido.
Pero BYU no se rindió. Los Cougars respondieron con una recepción de touchdown de 75 yardas de Legend Glasker y una carrera de touchdown de cuatro yardas de LJ Martin que completó la remontada. Al descanso, BYU ganaba 20-14 y el impulso había cambiado por completo.
La segunda mitad perteneció a la defensa de Utah. Los Utes no permitieron nada tras el descanso. Dampier encontró de nuevo a Pegan para un touchdown de 14 yardas con 1:50 por jugar en el tercer cuarto (21-20) y luego corrió tres yardas para el 28-20 con 12:03 por jugar. La intercepción en la zona roja de Bachmeier con menos de cinco minutos por jugar acabó con la mejor oportunidad de BYU, y su último lanzamiento, desde la yarda 41 de Utah con dos segundos en el reloj, fue interceptado cuando buscaba la zona de anotación.
Este fue el Holy War más importante en años. Utah llegó como número 4, BYU como número 8, y ambos equipos perseguían el mismo premio: la ventaja para llegar al partido por el título del Big 12 y el lugar automático en el College Football Playoff que viene con él. Utah había ganado sus primeros ocho partidos, incluida una victoria 49-25 en Cincinnati una semana antes, mientras BYU solo había perdido una vez, tras vencer 27-20 a Arizona State.
La historia del Utah BYU Holy War fue Devon Dampier haciendo un poco de todo. El quarterback de Utah lanzó para 177 yardas y dos touchdowns, corrió para 87 yardas y otra anotación, e incluso atrapó un pase de 29 yardas. Sus cuatro touchdowns llegaron de todas las formas posibles, y el de tierra en el último cuarto fue el ganador. Cuando Utah necesitó una jugada, Dampier la hizo, ya fuera con el brazo, con las piernas o, sorprendentemente, como receptor.
Por el otro lado, la historia fueron las cuatro intercepciones de Bachmeier. El quarterback de BYU había cargado a su equipo toda la temporada, pero el sábado cada error fue castigado. La intercepción en la zona roja con menos de cinco minutos por jugar llegó justo cuando BYU avanzaba para empatar el partido, y la última, con dos segundos por jugar, lo terminó. Pegan atrapó dos touchdowns para Utah, y Glasker y Martin habían dado a BYU su ventaja al descanso. Los Cougars no anotaron tras el descanso.
En los reportes consultados para este artículo no se publicaron declaraciones de jugadores ni entrenadores tras el partido, por lo que no se reproduce ninguna aquí. Lo que la noche dejó claro fue el contraste en las dos bandas cuando el reloj llegó a cero: los jugadores de Utah celebrando una decimoquinta victoria seguida ante una afición local que había esperado tres años para volver a vencer a BYU, y los jugadores de BYU saliendo de un campo donde cuatro intercepciones habían deshecho una remontada que brevemente les había dado la ventaja. El resultado cambió la carrera por el Big 12: Utah controla su camino al título, mientras BYU necesita ayuda.
Para Utah, esta victoria es la más importante de la temporada hasta ahora. Con 9-0, los Utes son uno de los pocos equipos invictos que quedan en el país, y ahora tienen el desempate sobre su rival más cercano en el Big 12. Un título de conferencia traería un lugar automático en el playoff, y Utah es ahora el favorito para lograrlo.
Para BYU, la derrota no termina la temporada, pero la cambia. Con 7-2, los Cougars aún pueden ganar lo que queda y esperar ayuda, pero ya no controlan su propio destino. Las cuatro intercepciones serán el tema de la semana, y la duda es si Bachmeier se recupera de su peor partido de la temporada. La derrota en el clásico duele más que nada: tres victorias seguidas sobre Utah se han ido, y los Utes recuperan el derecho a presumir.
Utah buscará mantener viva su temporada perfecta la próxima semana, con el título del Big 12 como objetivo claro. BYU, mientras tanto, debe reagruparse rápido. Los Cougars aún tienen mucho por lo que jugar, pero su camino al playoff ahora depende también de los resultados de otros equipos, además de los suyos.
¿Cuál fue el resultado final de Utah contra BYU?
Utah venció 28-20 a BYU el sábado 7 de noviembre de 2026 en Salt Lake City.
¿Cuántas intercepciones lanzó Bear Bachmeier?
Cuatro: la última desde la yarda 41 de Utah con dos segundos por jugar, y otra en la zona roja con menos de cinco minutos.
¿Cuál es el récord de Utah tras la victoria?
Utah mejoró a 9-0, y la victoria fue la decimoquinta seguida de los Utes. BYU cayó a 7-2.
¿Quién brilló por Utah?
El quarterback Devon Dampier: 177 yardas por aire, 87 por tierra, 29 recibidas y cuatro touchdowns. Braden Pegan atrapó dos.
¿Qué significa la victoria para la carrera por el Big 12?
Utah tiene la ventaja para el título del Big 12 y el lugar automático en el playoff; el camino de BYU se ha estrechado.
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