
Oklahoma State convirtió su visita en la Big 12 en una declaración el sábado, al arrollar 66-28 a Kansas State en Manhattan con seis touchdowns de Drew Mestemaker y cuatro anotaciones de Caleb Hawkins.
Los Cowboys anotaron 28 puntos en el primer cuarto y 21 más en el segundo para una ventaja de 49-14 al descanso, y luego sumaron 14 puntos en el tercer cuarto y un gol de campo. Oklahoma State terminó con 565 yardas, 342 por aire y 223 por tierra, mientras Kansas State apenas sumó 327. La victoria dejó a los Cowboys con 6-3 y a los Wildcats con 4-5.
Oklahoma State marcó el ritmo de inmediato: 28 puntos en el primer cuarto y 21 más antes del descanso, 49-14 al medio tiempo. Kansas State no encontró respuesta ante una ofensiva que anotó por tierra, por aire e incluso en una jugada de engaño.
Mestemaker completó 22 de 28 pases para 313 yardas y cuatro touchdowns, con una intercepción. También corrió 11 yardas para un touchdown y atrapó un pase de anotación de 5 yardas de Wyatt Young para completar un día de seis touchdowns.
Hawkins también brilló: 20 acarreos para 175 yardas y tres touchdowns, y seis recepciones para 71 yardas y otra anotación. Miles Coleman atrapó seis pases para 95 yardas y un touchdown; Justin Bowick sumó tres recepciones para 59 yardas y una anotación.
Kansas State repartió el puesto entre Blake Barnett y Dillon Duff. Barnett lanzó para 106 yardas, un touchdown y dos intercepciones; Duff añadió 94 yardas por aire, un touchdown y una intercepción. Rodney Fields Jr. corrió para 87 yardas y un touchdown; Derrick Salley Jr. atrapó tres pases para 100 yardas y dos anotaciones, pero los Wildcats no pudieron seguir el ritmo.
La paliza llegó una semana después de un final salvaje: Oklahoma State perdió 51-49 en Iowa State el 31 de octubre, cuando los Cyclones patearon un gol de campo de 34 yardas al final. Mestemaker lanzó para 323 yardas y cinco touchdowns y aun así perdió, después de que un touchdown tardío les diera una ventaja de 49-48 con 53 segundos por jugar.
Esa derrota dañó las esperanzas de Oklahoma State en la Big 12 y dejó a los Cowboys con 5-3. La respuesta en Manhattan fue contundente: 66 puntos, 565 yardas y un tazón asegurado con 6-3. Para un equipo que acababa de perder una victoria en el último minuto, el arranque rápido pareció una corrección deliberada.
Kansas State llegó con 4-4 y su temporada en una encrucijada. Los Wildcats han caído ahora a 4-5, y tres intercepciones y 327 yardas totales cuentan la historia de una ofensiva que no pudo quedarse en el campo lo suficiente para frenar a Oklahoma State.
La cifra destacada es seis, pero la forma de alcanzarla es lo que la hace especial: cuatro pases de touchdown, un touchdown por tierra y uno como receptor en un pase de Wyatt Young le dieron participación en seis de los nueve touchdowns de Oklahoma State, y su marca de 22 de 28 mostró con qué eficiencia se movió la ofensiva.
El reparto apoyó su actuación: las 175 yardas de Hawkins en 20 acarreos promediaron casi nueve yardas por intento, y sus cuatro touchdowns totales lo convirtieron en el segundo Cowboy con una actuación de carrera en el mismo partido. Coleman y Bowick combinaron nueve recepciones, 154 yardas y dos touchdowns.
Las cifras subrayan el dominio: 565 yardas, 342 por aire y 223 por tierra, mantuvieron a la defensa de Kansas State adivinando, mientras los Wildcats sumaron 327 yardas y perdieron el balón tres veces.
No había declaraciones de los entrenadores ni de los jugadores al momento de la publicación, pero las cifras hablan con claridad: la ofensiva de Oklahoma State anotó de todas las formas posibles, mientras la defensa de Kansas State no pudo frenar a la ofensiva a tiempo.
Para Kansas State, la preocupación son las pérdidas de balón: tres intercepciones ante un equipo que anotaba al ritmo de Oklahoma State no dejaron margen de error. Para Oklahoma State, la señal alentadora es el equilibrio: un quarterback con seis touchdowns y un corredor con cuatro más es un ataque de dos puntas que rinde bien en noviembre.
La victoria importa primero porque hace a Oklahoma State elegible para un tazón con 6-3, una semana después de una derrota que pudo pesar en el ánimo del equipo. Los equipos que responden con una victoria por 38 puntos como visitantes suelen llevar ese impulso al final.
También importa en la carrera de la Big 12: una victoria por 66-28 como visitante cambia cómo el resto de la liga ve a un equipo, y la ofensiva de Oklahoma State ha producido 115 puntos en sus últimos dos partidos, aunque uno se perdió.
Para Kansas State, la derrota importa en sentido contrario. Con 4-5, el camino de los Wildcats hacia un tazón se ha estrechado mucho, y una defensa que permitió 565 yardas necesita una corrección rápida.
Oklahoma State encara las últimas semanas con 6-3, un tazón asegurado y una ofensiva en gran momento. La pregunta es si los Cowboys pueden mantener este nivel en sus partidos restantes de la Big 12 y volver a la pelea por el título de la conferencia.
Kansas State, con 4-5, enfrenta un camino mucho más difícil: los Wildcats necesitarán ganar todo lo que queda para ir a un tazón, empezando por una defensa superada desde el inicio y una ofensiva que perdió el balón tres veces.
Oklahoma State venció 66-28 a Kansas State el sábado 7 de noviembre de 2026 en el Bill Snyder Family Stadium de Manhattan.
Seis: cuatro pases de touchdown, uno por tierra y un pase de anotación de 5 yardas de Wyatt Young. Completó 22 de 28 pases para 313 yardas.
Hawkins corrió para 175 yardas y tres touchdowns, y añadió seis recepciones para 71 yardas y otro touchdown: cuatro en total.
Oklahoma State mejoró a 6-3 y aseguró un tazón. Kansas State cayó a 4-5.
Los Cowboys terminaron con 565 yardas, 342 por aire y 223 por tierra. Kansas State totalizó 327.
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