
La jueza Sonia Sotomayor dijo el sábado que espera que la Corte Suprema revoque algún día el fallo de inmunidad de Trump, la decisión de 2024 que otorgó a los expresidentes una amplia protección frente a procesos penales por sus actos oficiales. En una charla pública sobre educación cívica en la Biblioteca de Washington, en Mount Vernon, Virginia, mencionó el caso de inmunidad en primer lugar entre los fallos que espera ver anulados en vida.
"Hay algunas opiniones que espero que se revoquen en vida. El caso de inmunidad es uno de ellos", dijo Sotomayor, entre aplausos. "Espero que la Corte retire algunas de las cosas locas que ha hecho. Estoy bromeando", añadió, y luego hizo una pausa. "Quizá no".
Sotomayor participaba en una charla pública sobre educación cívica en la Biblioteca de Washington, en Mount Vernon, Virginia, como parte de un evento de varios días por el 250 aniversario de Estados Unidos.
Dijo que Estados Unidos atraviesa un "momento difícil" en materia de Estado de derecho y discurso cívico, y que siente simpatía por los docentes que deben explicar a sus alumnos lo que llamó "cambios sistémicos en la jurisprudencia de mi Corte". También se refirió por primera vez en público a las elecciones de medio término. Los demócratas arrasaron en ambas cámaras del Congreso en los comicios del martes 3 de noviembre de 2026.
El fallo que Sotomayor espera ver revocado es Trump contra Estados Unidos, decidido el 1 de julio de 2024. Por 6 votos contra 3, la Corte sostuvo que los expresidentes tienen inmunidad absoluta por actos de sus poderes constitucionales centrales, y al menos inmunidad presunta por otros actos oficiales. No hay inmunidad para los actos no oficiales, dijo la mayoría, pero la línea entre ambas quedó en manos de los tribunales inferiores.
La decisión trastocó el caso federal contra el presidente Donald Trump por sus esfuerzos para subvertir las elecciones de 2020, obligando a devolverlo a los tribunales inferiores; el proceso se abandonó cuando Trump ganó las elecciones de 2024. El voto disidente de Sotomayor, con las juezas Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson, fue implacable: la decisión "se burla del principio, fundamental para nuestra Constitución y nuestro sistema de gobierno, de que nadie está por encima de la ley", escribió, y cerró: "Con temor por nuestra democracia, disiento".
El presidente de la Corte, John Roberts, redactó la opinión de la mayoría, a la que se sumaron los otros cinco jueces conservadores. La mayoría razonó que un presidente debe poder actuar "con audacia y sin temor", sin la amenaza de un proceso penal sobre cada decisión. La Corte sostuvo que la separación de poderes exige inmunidad para los deberes centrales del presidente, como comandar las fuerzas armadas, e inmunidad presunta para el resto de su trabajo oficial.
Las disidentes lo vieron muy distinto. Sotomayor sostuvo que la decisión daba al presidente licencia para violar la ley mientras está en el cargo, siempre que pudiera presentar su conducta como oficial. Enumeró ejemplos —ordenar el asesinato de un rival, aceptar un soborno a cambio de un indulto, organizar un golpe— y dijo que la lógica de la mayoría protegería cada uno. Sotomayor, de 72 años, fue nombrada por Barack Obama en 2009 y es la primera jueza latina del tribunal.
Las frases más llamativas de la velada fueron las de la propia Sotomayor. "Hay algunas opiniones que espero que se revoquen en vida. El caso de inmunidad es uno de ellos", dijo, nombrando el caso sin que nadie se lo preguntara. No se informó de ninguna respuesta de los jueces conservadores de la Corte ni de la Casa Blanca en la cobertura del acto. Un mes antes, la jueza Elena Kagan advirtió algo similar sobre la mayoría conservadora.
Es poco común que una jueza del Tribunal Supremo diga en público que espera que su propia Corte revoque una de sus decisiones. Las palabras de Sotomayor en Mount Vernon rompieron deliberadamente con esa norma y muestran lo profunda que es la división interna de la Corte. El fallo importa porque sigue vigente: determina cómo podría ser cualquier futuro proceso contra un presidente, y una Corte futura solo podría revisarlo si un nuevo caso le da la oportunidad.
Ningún caso ante la Corte Suprema pide hoy revisar la inmunidad presidencial, y una revocación exigiría un nuevo proceso o demanda que recorra los tribunales inferiores, un camino que lleva años. Sotomayor, que no ha dado señales de jubilarse, seguirá en el tribunal defendiendo su postura desde dentro.
¿Qué dijo la jueza Sotomayor sobre el fallo de inmunidad?
En Mount Vernon, el 7 de noviembre de 2026, dijo: "Hay algunas opiniones que espero que se revoquen en vida. El caso de inmunidad es uno de ellos". Añadió que espera que la Corte "retire algunas de las cosas locas que ha hecho".
¿En qué consistió el fallo de inmunidad de 2024?
En Trump contra Estados Unidos, decidido el 1 de julio de 2024, la Corte Suprema resolvió por 6 votos contra 3 que los expresidentes tienen inmunidad absoluta por actos constitucionales centrales y al menos inmunidad presunta por otros actos oficiales, sin inmunidad para los actos no oficiales.
¿Qué escribió Sotomayor en su voto disidente?
Escribió que la decisión "se burla del principio, fundamental para nuestra Constitución y nuestro sistema de gobierno, de que nadie está por encima de la ley", y cerró: "Con temor por nuestra democracia, disiento".
¿Dónde y cuándo hizo esas declaraciones?
En una charla sobre educación cívica en la Biblioteca de Washington, en Mount Vernon, Virginia, el sábado 7 de noviembre de 2026.
¿Puede la Corte Suprema revocar su propio fallo?
Sí. La Corte ya se ha revocado antes: Brown contra la Junta de Educación anuló Plessy contra Ferguson en 1954, y Dobbs contra Jackson anuló Roe contra Wade en 2022. Una revocación necesita un nuevo caso.
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